9 ene. 2014

PARARSE A PENSAR



A lo largo de mi experiencia como Orientadora Profesional, he conocido a una gran variedad de personas y a una gran variedad de buscadores de empleo. Me pregunto si hay algo que los caracteriza. En principio sí, a todos les movió una razón, un motivo para solicitar Orientación Laboral. Pero, ¿todos buscaban lo mismo, tomaban en cuenta las recomendaciones y las ponían en práctica?.
Ahora vivimos un momento muy difícil para el empleo, caracterizado por una fuerte crisis sin precedentes bañado de un halo de incertidumbre, de desánimo, de desesperación en muchos casos, y de muchas más características que podríamos encontrar.
Pero, ¿qué nos mueve a las personas?, ¿qué hace que tomemos unas decisiones u otras?. O quizás la pregunta que debería formular es: ¿Nos paramos a pensar, a reflexionar antes de tomar una decisión o antes de decidir no hacer nada?.
Las grandes ideas surgen de personas que se han parado a pensar, a reflexionar. Reflexionar sobre su situación, sobré qué debe hacer para que su empresa sea más competitiva, qué estrategia trazar para ser mejor profesional, pensar qué pasos serían los correctos para buscar empleo, cómo debería reinventarse para encontrar empleo si su profesión actual se ha quedado obsoleta, y un largo etcétera.
No estamos acostumbrados a pensar, el sistema educativo no está diseñado para que pensemos por nosotros mismos, para que seamos únicos, para que seamos creativos. Hemos crecido en un entorno homogéneo en el que sólo muy pocos se atrevían a destacar, y para los demás, que alguien destacara era algo extraordinario.
Ahora necesitamos cambiar el sistema y pensar por y para nosotros mismos, salirnos de la norma, buscar alternativas. ¿Qué sería de nuestra sociedad si estuviera plagada de gente creativa, innovadora, sobresaliente y brillante, acostumbrada a pensar fuera de la norma y con iniciativa?. 

Invito a la reflexión.