17 nov. 2014

Sobreviviré al desempleo

En las redes sociales no paro de ver mensajes positivos y llenos de optimismo. Menos mal, porque si nos tuviésemos que conformar con los mensajes que recibimos de las noticias, apaga y vámonos. 

Pero no basta con ser positivo y optimista. Hay que pasar a la acción. Debemos ser proactivos y buscar resultados con nuestras acciones. Provocar resultados diferentes con acciones diferentes.

Llevo unos días leyendo muchos Post sobre el desempleo y sus devastadoras consecuencias, junto con mensajes de positividad. No puedo dejar de pensar en la cantidad de personas y familias enteras que no pueden pagar sus facturas o su alimentación y no pueden tener conexión a Internet en casa, tan importante para la búsqueda de empleo, para ampliar conocimientos y mantenerse al día de lo que pasa y de nuestra profesión.

Cuando pienso en ellas no paro de hacerme estas preguntas: ¿Cómo puedes decir a una persona que no tiene sus necesidades básicas cubiertas que sea optimista?, ¿cómo se puede sonreír y ser positivo con un “agujero en el estómago”?. Si estas personas no tienen recursos para buscar empleo, como pagar el autobús o vestirse adecuadamente para una entrevista de trabajo, ¿qué está pasando?, ¿nos enfrentamos ante un gran número de personas “inempleables”?

Me niego a pensar que así es. Se habla mucho de personas que ya no volverán a trabajar, pero ¿qué está ocurriendo?,¿ya se acabó la vida para ellos y sólo les queda subsistir?.

Quiero confiar en la voluntad y espíritu de supervivencia de cada uno, en la actitud y en la lucha por no caer en la desidia y no rendirse jamás.

Por supuesto, hace unos años no habríamos hablado de esto, y ni que decir tiene el papel que están jugando nuestros políticos a este respecto,…

No pretendo hacer un Post negativo sino lleno de esperanza, de confianza en el ser humano y en su capacidad de lucha. Pero también pretendo ser realista y mostrar mi indignación ante lo que lleva demasiados años sucediendo.

En Orientación Profesional hablamos de lo que podemos hacer por nosotros mismos ya que no podemos modificar la realidad de nuestro país.

  • Confío en que los jóvenes que no encuentran un trabajo “de lo suyo”, ni al menos un trabajo digno, tengan la suficiente fuerza para decidir salir o quedarse en su país. La suficiente fuerza para seguir estudiando y formándose para ser cada día mejores profesionales.
  • Confío en que las personas que tienen trabajos precarios tengan la suficiente fuerza de seguir buscando y formándose sin caer en el intento.
  • Confío en que seamos capaces de seguir buscando un empleo digno, en seguir intentando recuperar nuestras vidas y saber adaptarnos a la realidad para saber tomar mejores decisiones.
  • Confío que sepamos pensar que es algo temporal de lo que saldremos con nuestro esfuerzo, que sabremos demostrar nuestro talento y hacer cosas valiosas con él.
  • Por supuesto, confío en que los que llevan más de 20 años sin dejar de trabajar tengan la suficiente actitud y fuerza para reciclarse, aprender otra profesión y adaptarse a las nuevas exigencias del mercado laboral.

Nos ha tocado vivir tiempos muy, muy difíciles y confío que seremos capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos para adaptarnos y saber sobrevivir.

Desde aquí, mando toda la fuerza del mundo a quienes la necesitan, positividad, resiliencia, actitud y adaptabilidad. Porque si una cosa está clara es que con ánimo y actitud positiva se pueden alcanzar más logros que si nos dejamos llevar por la negatividad y la falta de esperanza.

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Hasta el próximo Post con una sonrisa.