Se habla mucho de ellas, pero qué
son las ¿habilidades sociales?. Cuando
buscamos trabajo, cuando nos relacionamos con nuestras amistades, con la
familia, con los compañeros de trabajo, de clase, etc. En todas las situaciones
sociales, en definitiva, queremos
sentirnos queridos y apreciados por nuestros semejantes.
Positividad.
Una persona optimista, focaliza su atención en las partes positivas de un
hecho, se centra en buscar soluciones a un problema y en trabajar para
conseguir buenos resultados. Suele ser una persona alegre y busca momentos de
risas y alegrías. Las personas emocionalmente exitosas tienen un concepto
positivo de sí mismos, conocen sus debilidades y saben potenciar sus fortalezas.

Es posible, vamos a conseguirlo, trabajaré para conseguirlo, conseguí los objetivos que me propuse (a pesar de las dificultades), lo logré, disfruto del trabajo o del aprendizaje, conseguí
aprobar los exámenes gracias a mi esfuerzo, lograré el trabajo gracias a mi
perseverancia y valía personal, etc.
Empatía.
Es la capacidad de saber ponerse en el lugar del otro y comprender
sus emociones. Las personas positivas no necesitan la atención constante de los
demás y por tanto les queda espacio para comprender y escuchar a los demás. Con
empatía sabremos comunicarnos de una forma más efectiva.
Asertividad. La persona asertiva es una persona que sabe relacionarse correctamente con
los demás, respeta a los demás y se hace respetar. Saben expresar sus opiniones
sin agredir al otro. Escuchan las opiniones de los demás y admiten cuando están
equivocados.
Lo contrario de la persona
asertiva es comportarse con agresividad (más relacionado con la ira y el enfado) o con pasividad (relacionado con la sumisión y la necesidad de recibir la atención
de los demás).
Para comprender los tres estilos de comportamiento social,
vamos a ver este ejemplo:
Estás haciendo un trabajo
en equipo y uno de los miembros no colabora y no hace su parte como es
conveniente para que el resultado sea el deseado:
Pasivo: Te aguantas y no le dices nada para
evitar el conflicto, esto te hace pasarlo mal y hasta te ocupas de hacer su
parte para que el resultado del trabajo final sea óptimo. Con este gesto puedes
estar más estresado y disgustado.
Asertivo: Le pides que se ocupe de su parte ya
que no disponéis de mucho tiempo y todos estáis cumpliendo con lo acordado.
Agresivo: Te enfadas con esta persona y le
dices que si no hace su parte del trabajo lo echareis del equipo o no
trabajarás más con él o ella.
Con este vídeo puedes ampliar la información
sobre las habilidades sociales, donde Patricia Ramírez nos explica qué son y
cómo utilizarlas para mejorar nuestras relaciones sociales.