Cuando nos
enfrentamos a la búsqueda de empleo, nos damos cuenta de que ahora más que
nunca son muy importantes nuestros contactos, nuestros amigos, familiares,
amigos de mis amigos, etc. En definitiva, como decimos coloquialmente “hay que
tener amigos en todas partes”. En
Orientación Profesional lo llamamos “amplía
tu red de contactos”, incluyendo a las personas conocidas de toda la vida y
las que conocemos y nos quedan por conocer a través de las redes sociales.
La mayoría de
los empleos se consiguen a través de personas conocidas. Por tanto, es muy útil
desarrollar ciertas habilidades sociales para hacernos la búsqueda de empleo
más fácil. Presento una serie de claves de sentido común y de toda la vida, que
son muy útiles para ampliar una red de contactos que nos ayude a conseguir
nuestros objetivos:
Busca personas
que te puedan ser de utilidad profesional. No se trata de ser interesados, sino
de compartir intereses e información
útil para ambas partes.
Primero da y ofrece y después podrás pedir
ayuda o consejo a aquellas personas de las que te has ganado su confianza.
Procura ser un
contacto útil para los demás,
compartiendo información de interés. No es necesario que nos guardemos nada, en Internet está toda la información que busquemos.
Asiste a
Congresos, Jornadas, Seminarios o cursos relacionados con tu profesión y mantén
una actitud activa y participativa. Procura
“no ser invisible”, intenta que te
vean aquellas personas que te interesan y, por supuesto, haz algunas
aportaciones.
Acude a
eventos o grupos de networking. La
finalidad de estos eventos es hacer contactos, por tanto, preséntate sin miedo
y muestra tu tarjeta de visita, deja claro cuál es tu profesión y qué puedes
aportar de valor a la persona o empresa que conoces.

Elimina tus prejuicios y no emitas juicios de valor. Nunca se sabe, la persona que tienes
delante te puede aportar algo de valor en un momento determinado.
No se trata de
ser personas falsas, ni de caerle bien a todo el mundo o de querer que sean
nuestros amigos, sino de ampliar nuestra
visión y nuestra red de contactos para fines
profesionales.
Practica la escucha activa. La otra persona tiene
que saber que le estás escuchando o prestando atención. A veces es necesario
practicar la empatía, es decir,
ponernos en el lugar de la otra persona.
“Es de bien
nacidos ser agradecidos” y nunca
mejor dicho. Hay que dar las gracias siempre que nos ayuden o aporten
información, por pequeña que sea, aunque sólo sea por la molestia que se han
tomado. Agradecer abre puertas.